De padre a hijos: la historia de amor detrás de Smilelife, la clínica dental familiar de Madrid

Una semilla plantada con vocación, en 1989

Como fundador de Smilelife, he visto demasiadas veces a pacientes llegar con dudas que nadie les ha explicado con calma. Este texto es mi manera de contarlo antes de que entres a cita: todo lo que deberías saber, tal cual lo hablamos en consulta.
— Dr. Fernando Moraleda (padre)

Hay clínicas que son simplemente clínicas. Y luego hay lugares que llevan el sello inconfundible de una familia, de una historia compartida, de un sueño que se construye despacio, con paciencia y con amor.

Smilelife nació así. Era 1989 cuando el Dr. Fernando Moraleda abrió las puertas de su primera consulta en Fuenlabrada, Madrid. No era solo el inicio de un negocio: era la materialización de una vocación que había madurado durante años, entre libros de Medicina, pasillos universitarios y una certeza profunda de que la odontología podía ser algo más que arreglar dientes. Podía ser, en sus propias palabras, «el sueño de su vida».

Desde el primer día, el Dr. Moraleda llevó consigo una filosofía de trabajo que todavía hoy define cada rincón de Smilelife: «Seguimos unos principios basados en la práctica de una profesión sanitaria honesta, cuyo objetivo primordial es ofrecer salud y bienestar a los pacientes, con el máximo respeto hacia ellos, y con una constante formación continuada de conocimientos y técnicas, además de inversión en una aparatología que ofrezca una eficacia demostrada». No era un slogan. Era una promesa.

Cuatro años después, en 1993, esa semilla había crecido lo suficiente como para dar un nuevo paso: una segunda clínica en Madrid capital. Smilelife dejaba de ser una consulta de barrio para convertirse en algo más: un proyecto familiar con ambición, con raíces y con mucho futuro por delante.

La familia que trabaja codo a codo

Desde el principio, Smilelife fue una empresa de familia, en el sentido más genuino de la palabra. Junto al Dr. Moraleda, su esposa Elsa Gómez Martín fue parte fundamental de la clínica desde sus inicios, tejiendo esa red invisible de cuidado, organización y humanidad que hace que un paciente se sienta en casa cuando cruza la puerta.

Elsa, junto a Gloria y Araceli, ha sido durante décadas el corazón de la recepción y la gestión de Smilelife. Esas personas que saben tu nombre antes de que te sientes, que recuerdan cómo estabas en tu última visita, que hacen que ir al dentista no sea un trago amargo sino una visita de confianza.

Y mientras la clínica crecía, en casa también lo hacían Diego y Fernando, conocido cariñosamente como «Nando». Los dos mellizos. Dos niños que se criaron entre el olor a guantes de látex, entre conversaciones sobre implantes y periodoncia en la mesa de la cena, entre visitas a la clínica de su padre en fines de semana y tardes de estudio que siempre tenían un telón de fondo común: la odontología.

No fue una imposición. Fue algo que ocurrió de manera natural, como ocurren las cosas verdaderas: poco a poco, sin darse cuenta, y luego de golpe.

Crecer entre la clínica y la vocación

«Durante la carrera ya estaban implicados en la clínica», recuerda el Dr. Moraleda. Esa implicación temprana no era una casualidad. Diego y Nando no solo veían trabajar a su padre: lo vivían desde dentro. Entendían qué significaba escuchar a un paciente con miedo, qué implicaba explicar un diagnóstico con honestidad, qué valor tiene decir «no lo sé, pero lo averiguamos» en lugar de aparentar certezas que no se tienen.

Interior de la clínica Smilelife Madrid

Cuando llegó el momento de elegir carrera, ambos tomaron el mismo camino: Odontología en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Pero eligieron con convicción, no por inercia. Y eso marca la diferencia.

Sin embargo, el padre tuvo un criterio muy claro desde el principio: antes de entrar en Smilelife, sus hijos tenían que formarse en otro lugar. Con otros profesionales. Lejos de la comodidad de la casa familiar.

«Al principio, Diego tuvo la oportunidad de estar dos años con el Dr. Alfonso Oteo. Por su parte, Nando se formó en la clínica de los Dres. Díez y Bonilla», explica el Dr. Moraleda. La razón de esa decisión era tan sencilla como sabia: «Empezar en otro sitio, con magníficas personas y mejores profesionales, hace que se desarrolle en ellos un espíritu de superarse cada día. Si a eso le sumas que durante la carrera ya estaban implicados en la clínica, tienes la clave del éxito».

Dos caminos distintos para llegar al mismo lugar

Diego y Nando son mellizos, pero nunca tomaron el camino fácil de ir siempre juntos. Cada uno trazó su propio recorrido formativo, con sus propias especialidades, sus propios maestros y sus propias experiencias.

Diego, tras sus dos años junto al Dr. Oteo, llegó a Smilelife con una base sólida en odontología general y la mirada entrenada en el detalle clínico. Un profesional que combina la precisión técnica con la calidez que aprendió en casa.

Nando, por su parte, eligió especializarse en ortodoncia. Y lo hizo a fondo: completó un Máster Oficial en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial en la Institución Mississippi (tres años de dedicación exclusiva), una residencia en la clínica privada del Dr. Daniel Díez Rodrigálvarez en Alcalá de Henares, y una Certificación Oficial en la técnica Invisalign. Incluso realizó un Erasmus en la Universidad de Plovdiv, Bulgaria, durante su carrera. En 2022, ya con bagaje de sobra, fue ponente en el Orthoclub Academy y en las Jornadas Mississippi.

Dos caminos distintos, dos visiones complementarias, un mismo destino: la clínica de su padre.

La incorporación que lo cambió todo

Cuando Diego y Nando entraron definitivamente en Smilelife, algo cambió. No solo en la clínica, sino en la dinámica familiar, en la energía del equipo y en la visión de futuro del proyecto.

El Dr. Moraleda lo describe con una honestidad que emociona: «Para mí ha sido una sorpresa comprobar, desde la incorporación de mis hijos, la enorme fuente de energía que ha supuesto para proyectos renovadores, necesarios en muchos sentidos; en especial, todo lo relacionado a la digitalización: desde los programas informáticos de gestión dental con radiología digital a los procedimientos de flujo digital en los más variados campos de la Ortodoncia, Implantología y Periodoncia».

Los mellizos traían algo que el paso del tiempo inevitablemente reclama: la mirada fresca, la curiosidad por lo nuevo, el entusiasmo por incorporar tecnología al servicio del paciente. Hoy, Smilelife cuenta con CBCT propio, escáner intraoral, impresora 3D para cirugía guiada y pilotada, y ambas clínicas completamente digitalizadas. No es solo inversión en maquinaria: es una filosofía de trabajo que combina lo mejor del pasado con lo mejor del presente.

Pero ¿qué aprendieron los hijos del padre? El Dr. Moraleda no duda: «Supongo que todo lo relacionado a la experiencia, que podríamos resumir, a nivel humano, en: respeto, honestidad, humildad para reconocer errores, resiliencia, paciencia, sentido común y amor a nuestra profesión». Un legado que no se escribe en ningún manual universitario.

Un equipo que es, también, una familia

Smilelife no sería lo que es sin las personas que lo han construido día a día durante décadas. Profesionales como Laura y Ana Lozano, Ester Pleite, el Dr. José Mazuecos y el Dr. Carlos Calzadilla llevan más de veinte años en la clínica. Eso, en un sector con tanta rotación, lo dice todo.

Interior de la clínica Smilelife Fuenlabrada

«Siempre hemos sido conscientes de la enorme importancia que supone trabajar en equipo, bajo la premisa de una excelente relación y coordinación», explica el Dr. Moraleda. «Desde los inicios, hemos intentado huir de la figura del profesional más veterano como ‘el mejor’, y con el que todos los pacientes quieren ser tratados exclusivamente. La odontología es un campo de tratamientos enorme y cada uno debe realizar, en su parcela, los tratamientos para los que esté más preparado».

Es una manera de entender la clínica que va mucho más allá de la jerarquía. Es confianza. Es equipo en el sentido más auténtico de la palabra. Y esa confianza se nota cuando entras: en la recepción que te llama por tu nombre, en el profesional que recuerda tus tratamientos anteriores, en el ambiente tranquilo de una clínica donde todos reman en la misma dirección.

Zimbabwe: cuando una familia lleva su vocación al mundo

Hay un capítulo en la historia de Smilelife que trasciende los límites de cualquier clínica dental: el compromiso con la ONG «Smile is a Foundation» y su labor en Zimbabwe.

Desde hace varios años, la familia Moraleda al completo ha viajado a las zonas rurales más desfavorecidas de Zimbabwe para prestar atención odontológica junto a otros cooperantes. Y cuando el Dr. Moraleda habla de ello, las palabras adquieren una dimensión diferente:

«El Dr. Diego Romero, presidente de la ONG, nos ofreció la posibilidad de asistir toda la familia para prestar atención odontológica en las zonas más deprimidas de Zimbabwe. En lo profesional, hemos tenido la gran oportunidad de conocer y convivir con grandes compañeros de profesión. Por el contrario, desde el punto de vista personal, hemos aprendido algo grandioso; en ese paréntesis, se ordenan prioridades reales, notas los pies pisando fuerte la tierra, das gracias a Dios y aportas, con enorme felicidad, lo que está a tu alcance para los demás en situación menos privilegiada. También compartes con tus hijos estos sentimientos y con todos los que integran el grupo de cooperantes».

Y añade algo que se queda grabado: «Cada vez que regresamos a España, tenemos la sensación de que la auténtica ONG no es lo que nosotros hacemos por África, sino lo que África deja en nosotros».

Diego y Nando crecieron también en esos viajes. Porque los valores no se enseñan solo con palabras.

Un padre que nunca dejó de soñar

Hay algo más en el Dr. Fernando Moraleda que lo hace especial: su pasión por la interpretación, una vocación que lleva consigo desde los 16 años, cuando tuvo «la osadía de organizar y dirigir en el colegio el musical de Jesucristo Superstar». En los años 70 las circunstancias lo llevaron por el camino de la Medicina, pero ese fuego nunca se apagó.

Gabinete dental moderno en Smilelife

En 1997, tras recuperarse de una encefalitis que lo tuvo ingresado tres meses, tomó una decisión: «Una de las decisiones que tomé fue la de buscar una escuela de interpretación que pudiera compaginar con la clínica. Allí pasé 5 años en clases nocturnas con gente maravillosa. Nunca imaginé que retomaría y me formaría en mi vocación más antigua. A partir de entonces y tras mucho entrenamiento, formación y casting, comencé de manera profesional mi otro oficio, el de actor».

Un hombre que practica con el ejemplo lo mismo que transmite a sus hijos: que la vida cabe entera, que la vocación hay que perseguirla, y que la resiliencia no es un concepto bonito, sino una manera de estar en el mundo.

Más que una clínica: una familia a tu servicio

Hoy, Smilelife sigue siendo exactamente lo que el Dr. Moraleda soñó cuando abrió aquella primera puerta en Fuenlabrada en 1989. Una clínica dental familiar. Un lugar donde los pacientes no son números, donde los tratamientos se explican con honestidad, donde el equipo lleva décadas junto porque confía en lo que construye.

«Procuro que Smilelife no solo sea el sueño de mi vida, sino también la satisfacción para muchas personas», dice el fundador. Más de 35 años después, esa frase sigue siendo la brújula de todo.

Diego y Nando son hoy parte de ese sueño. No como herederos pasivos, sino como protagonistas activos de su siguiente capítulo: más tecnología, más especialización, la misma calidez de siempre. El relevo generacional no ha roto nada: ha sumado.

Y en Smilelife, sumar siempre ha sido la palabra favorita.

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Si buscas una clínica dental familiar en Madrid o Fuenlabrada donde te traten como parte de la familia, estaremos encantados de recibirte.

La primera consulta es gratuita. Sin compromiso. Solo una conversación tranquila, con tiempo, con honestidad, para entender qué necesitas y cómo podemos ayudarte.

Puedes encontrarnos en:

  • Madrid: Calle Platerías 3, Bajo
  • Fuenlabrada: Calle Móstoles, 39

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Fuente principal de citas y datos: Clínica Smilelife: salud, honestidad y tecnología — Gaceta Dental (noviembre 2023)


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El Dr. Fernando Moraleda Gómez es fundador y pilar de la Clínica Dental Smilelife, una clínica con vocación familiar que lleva más de dos décadas cuidando la salud bucodental de miles de pacientes en Chamartín (Madrid) y Fuenlabrada. Como odontólogo generalista y especialista en odontopediatría y odontología familiar, ha dedicado toda su carrera a construir un espacio donde los pacientes de todas las edades se sientan atendidos con calidez y rigor profesional. Su dilatada trayectoria en el sector dental le ha permitido desarrollar una visión integral de la salud oral, combinando tratamientos preventivos, restauradores y pediátricos bajo el mismo techo. Gracias a su formación continua en las últimas técnicas de odontología familiar, ofrece siempre soluciones actualizadas sin perder de vista el bienestar global de cada paciente. El Dr. Moraleda Gómez es conocido por su escucha activa y su capacidad para transmitir tranquilidad, especialmente en el caso de los niños y de los pacientes con fobia dental. Su filosofía es sencilla: el dentista de familia debe ser alguien en quien confíes para toda la vida. Dres. Moraleda — Clínica Dental Smilelife, Madrid (Chamartín) y Fuenlabrada.