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Lo que hubiera querido saber antes de ponerme un implante o la ortodoncia
Como ortodoncista de Smilelife, he visto demasiadas veces a pacientes llegar con dudas que nadie les ha explicado con calma. Este texto es mi manera de contarlo antes de que entres a cita: todo lo que deberías saber, tal cual lo hablamos en consulta.
— Dr. Fernando Moraleda
Cuando un paciente entra por primera vez a la clínica, casi siempre lleva consigo un montón de preguntas que no sabe muy bien cómo formular. Miedos, dudas, cosas que ha leído en internet y que le han generado más confusión que otra cosa. En este artículo hemos recogido las preguntas reales que más nos hacen — las que se hacen antes de decidirse — y las respondemos como lo haríamos en consulta: sin tecnicismos, con honestidad.
IMPLANTES DENTALES: lo que nadie te cuenta antes de empezar
«¿Me va a doler mucho?»
Es la pregunta número uno, sin excepción. La respuesta corta es: menos de lo que imaginas. La colocación del implante se realiza con anestesia local, así que durante el procedimiento no sientes dolor. Lo que sí puedes notar después, cuando la anestesia pasa, es una molestia similar a la de una extracción: algo de inflamación y sensibilidad los primeros días. La mayoría de pacientes nos dice que lo esperaba mucho peor. Con los analgésicos habituales, la incomodidad se controla perfectamente.
«¿Cuánto tarda todo el proceso?»
Esto depende de cada caso, pero en general el proceso completo — desde la colocación del implante hasta tener la corona definitiva — puede durar entre tres y seis meses. El implante necesita tiempo para integrarse con el hueso (lo que llamamos oseointegración). Hay casos en los que podemos hacer carga inmediata, es decir, colocar un diente provisional el mismo día de la cirugía. No es válido para todos los pacientes, pero cuando es posible, cambia la experiencia por completo.
«¿Se va a notar que llevo un implante?»
En absoluto. El implante queda bajo la encía — lo que se ve es la corona, que fabricamos a medida para que tenga el mismo color, forma y tamaño que tus dientes naturales. Nadie sabrá que llevas un implante dental a menos que tú se lo digas. De hecho, muchos pacientes nos confiesan que ellos mismos olvidan cuál es.


« Me han dicho que no tengo hueso suficiente. ¿Qué pasa entonces?»
Es algo que escuchamos con frecuencia y que genera mucha preocupación. La buena noticia es que la falta de hueso no significa que no puedas tener un implante — significa que necesitas un paso previo: una regeneración ósea o un injerto. Son técnicas muy habituales en implantología avanzada. No todas las clínicas las realizan, pero en Smilelife trabajamos con ellas a diario. Te lo explicamos todo en la primera consulta para que sepas exactamente qué necesitas.
«¿Cómo son los primeros días?»
Los primeros dos o tres días son los más delicados. Puede haber algo de hinchazón, especialmente si has dormido mal o has hecho ejercicio. Lo normal es llevar una dieta blanda, evitar el frío y el calor extremos en la zona y no fumar (el tabaco es el mayor enemigo de la oseointegración). A partir del cuarto o quinto día la mayoría de pacientes retoma su vida normal sin mayor complicación.
«¿Y si no me pongo el implante? ¿Qué pasa si dejo el hueco?»
Esta es quizá la pregunta más importante y la que menos se hace. Cuando falta un diente, los dientes vecinos tienden a moverse poco a poco para ocupar ese espacio. El hueso de la zona empieza a reabsorberse porque deja de recibir estimulación. Con el tiempo, eso puede generar problemas en la mordida, sobrecarga en otros dientes y pérdidas adicionales. Lo que hoy requiere un implante, mañana puede requerir varios tratamientos más complejos. No actuar también tiene un coste.
ORTODONCIA: respuestas a todo lo que te da vergüenza preguntar
«¿A mi edad puedo ponerme ortodoncia?»
Sí, y con mejores resultados de lo que crees. Uno de los mitos más extendidos es que la ortodoncia es solo para adolescentes. La realidad es que los dientes se pueden mover a cualquier edad, siempre que el estado de las encías y el hueso lo permita. De hecho, los adultos suelen ser pacientes más disciplinados y los resultados son igual de buenos. En Smilelife tratamos a pacientes de todas las edades con ortodoncia invisible, y muchos empiezan pasados los cuarenta.


«¿Cuánto tiempo voy a llevarla?»
Depende de cada caso, pero la ortodoncia invisible en adultos suele oscilar entre doce y veinticuatro meses. Casos leves pueden resolverse en menos tiempo; mordidas más complejas pueden requerir algo más. Lo importante es que desde el primer día tenemos un plan claro con fases definidas, para que sepas exactamente en qué punto estás en cada momento. No hay sorpresas.
«¿Se va a notar mucho?»
Con los alineadores invisibles, prácticamente no. Las férulas son transparentes y se adaptan perfectamente a tus dientes. A menos de medio metro, es muy difícil que alguien note que las llevas. Muchos de nuestros pacientes trabajan de cara al público — presentadores, profesores, comerciales — y nunca han tenido que dar explicaciones. Si tu preocupación principal es la estética durante el tratamiento, la ortodoncia invisible es la opción ideal.
«¿Duele?»
Más que dolor, lo que se nota es presión. Cada vez que cambias a una nueva férula (cada una o dos semanas), los dientes están sometidos a una fuerza suave pero constante para moverse a su nueva posición. Esa presión puede generar sensibilidad durante los primeros días de cada fase. Es completamente normal y desaparece en dos o tres días. La mayoría de pacientes lo describe como una molestia menor, no como dolor.


«¿Cómo son los primeros días con los alineadores?»
Los primeros días son de adaptación. Puede haber algo de salivación extra, una ligera dificultad para hablar con claridad y la presión que mencionamos antes. Todo eso se normaliza en menos de una semana. Lo más importante es acostumbrarse a ponérselos y quitárselos para comer y a limpiarlos bien. Una vez coges la rutina, los alineadores se vuelven parte del día a día sin que apenas lo notes.
«¿Qué pasa si no corrijo mi mordida?»
Una mordida mal alineada no es solo una cuestión estética. Con el tiempo puede generar desgaste prematuro del esmalte, sobrecarga en la mandíbula, dolores de cabeza, problemas en la articulación temporomandibular e incluso dificultades para masticar correctamente. Muchos de nuestros pacientes llegan diciéndonos que tenían bruxismo o dolores de cuello sin saber que estaban relacionados con su mordida. Corregirla a tiempo evita problemas que son mucho más difíciles — y más costosos — de tratar más adelante.
Una última reflexión
Las dudas son completamente normales. De hecho, el paciente que llega con muchas preguntas suele ser el que toma la mejor decisión, porque se ha informado y sabe lo que quiere. No hay preguntas tontas cuando se trata de tu salud bucal.
Lo que sí sería una pena es quedarse con las dudas y no hacer nada. Porque el tiempo que pasa sin tratar un problema dental rara vez juega a tu favor.
¿Tienes más preguntas? En Smilelife las resolvemos todas en tu primera consulta gratuita. Sin compromiso, sin tecnicismos. Llámenos o escríbenos — estamos aquí para que tomes la decisión con toda la información, tranquilamente y a tu ritmo.
Si algo de lo que has leído aquí te suena a tu caso, lo mejor que puedes hacer es verlo con ojos de profesional. En Smilelife ofrecemos una primera visita gratuita (valor 150 €) en nuestras dos clínicas: Madrid (Chamartín) y Fuenlabrada. Llámaños al 91 302 52 89 o al 91 609 81 59 y lo hablamos sin presión.