Si llevas implantes dentales, esto te interesa. Los implantes tienen tasas de supervivencia superiores al 95 % a los 10 años, pero eso no significa que sean para siempre sin cuidados. Hay una enfermedad silenciosa y potencialmente destructiva que amenaza a los implantes cuando no se cuidan bien: la periimplantitis. La buena noticia es que se puede prevenir casi al 100 %, y detectada a tiempo se puede tratar con éxito.
En Smilelife Madrid y Smilelife Fuenlabrada, el Dr. Diego Moraleda Gómez y el equipo de periodoncia realizamos revisiones específicas para implantes en cada mantenimiento. Te explicamos qué es la periimplantitis, cómo reconocerla y cómo evitarla.
Qué es la periimplantitis y por qué es importante
La periimplantitis es la versión de la enfermedad periodontal aplicada a los implantes dentales. Es una infección crónica que afecta al tejido que rodea al implante y, a diferencia de la mucositis (más superficial), destruye progresivamente el hueso que sujeta el implante.
Su equivalente en dientes naturales es la periodontitis. La diferencia clave es que un diente natural tiene un ligamento periodontal con vasos sanguíneos que aporta cierta defensa; un implante osteointegrado no lo tiene y, si la infección progresa, la pérdida ósea puede ser más rápida.
Prevalencia real: según estudios recientes, entre el 10 % y el 20 % de los pacientes con implantes desarrollan periimplantitis a los 5-10 años. Cifras que suben en fumadores, diabéticos y personas con antecedentes de periodontitis.
Dos etapas: mucositis y periimplantitis
Mucositis periimplantaria (fase reversible)
Es la inflamación de la encía alrededor del implante sin pérdida ósea todavía. Es reversible con tratamiento adecuado (equivalente a la gingivitis en dientes naturales).
Signos:
- Encía roja o hinchada alrededor del implante
- Sangrado al cepillar o al sondaje
- Ligera molestia o sensibilidad
Detectada a tiempo, con una limpieza profesional y mejora de la higiene, se resuelve por completo.
Periimplantitis (fase irreversible)
Cuando la inflamación no se trata, avanza al hueso. La periimplantitis ya implica pérdida ósea alrededor del implante, y esa pérdida no se recupera espontáneamente.
Signos:
- Todos los de la mucositis, más:
- Recesión de la encía alrededor del implante (se ve la parte metálica o el pilar)
- Bolsa periimplantaria profunda al sondaje
- Pus alrededor del implante
- Radiografía muestra pérdida de hueso alrededor
- En casos avanzados: movilidad del implante
- Mal aliento localizado
Por qué se produce la periimplantitis
Placa bacteriana acumulada
Es la causa principal. Las bacterias forman biofilm sobre la superficie del implante (especialmente en el cuello, donde contacta con la encía) igual que lo hacen sobre los dientes. Sin higiene adecuada, ese biofilm evoluciona a placa organizada e inflamación crónica.
Antecedentes de periodontitis
Los pacientes que perdieron dientes por periodontitis tienen 3-5 veces más riesgo de desarrollar periimplantitis. La susceptibilidad genética a la enfermedad periodontal se aplica también a los implantes.
Tabaco
Los fumadores tienen 2-3 veces más riesgo. El tabaco reduce la vascularización de los tejidos periimplantarios y compromete la respuesta inmune local.
Diabetes mal controlada
Como explicamos en nuestro artículo sobre diabetes y salud bucodental, la diabetes no compensada aumenta el riesgo de infecciones y periimplantitis. La HbA1c debería estar por debajo de 7-7,5 % para colocar implantes con seguridad.
Falta de mantenimiento profesional
No hacerse limpiezas profesionales periódicas específicas para implantes es un factor de riesgo evitable. Los implantes requieren instrumental específico (curetas de fibra o titanio, no de acero) para no dañar la superficie.
Sobrecarga oclusal
Cuando la mordida distribuye demasiada fuerza sobre un implante concreto (bruxismo severo, ausencia de otros dientes que compartan la carga, prótesis mal ajustada), el implante puede sufrir microfracturas óseas y facilitar la infección.
Cementación excesiva
Cuando la corona sobre implante se cementa (en lugar de atornillarse) y queda cemento residual bajo la encía, actúa como cuerpo extraño que provoca inflamación crónica. Por eso las prótesis atornilladas son cada vez más frecuentes.
Diseño o posicionamiento inadecuado del implante
Un implante mal colocado (demasiado superficial, en zona con poco hueso, muy pegado a otro diente o implante) puede predisponer a la enfermedad. La planificación digital 3D minimiza este riesgo.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico requiere valoración clínica y radiográfica en cada revisión periódica:
Exploración clínica
- Inspección visual de la encía (color, textura, hinchazón)
- Sondaje periimplantario suave para medir la profundidad de bolsa y detectar sangrado o supuración
- Movilidad del implante (signo tardío pero grave)
Radiografía periapical
Comparación con las radiografías iniciales de después de colocar el implante. La pérdida de más de 2 mm de hueso a partir del primer año es signo de periimplantitis.
CBCT en casos avanzados
Escáner 3D para ver la extensión exacta del defecto óseo cuando la periimplantitis ya está establecida y hay que planificar el tratamiento.
Tratamiento: cuáles son las opciones
Fase 1: no quirúrgica (siempre el primer paso)
- Higienización profunda con instrumental adecuado para implantes
- Aplicación de láser o antimicrobianos locales
- Instrucción exhaustiva de higiene con el paciente
- Modificación de factores de riesgo (dejar de fumar, controlar diabetes)
- Revaluación a las 6-8 semanas
En la mucositis periimplantaria esta fase resuelve el problema. En periimplantitis leve puede ser suficiente.
Fase 2: cirugía de acceso
Si tras la fase no quirúrgica quedan bolsas activas y hay pérdida ósea, se hace una pequeña cirugía para levantar la encía, limpiar directamente la superficie del implante (con curetas, láser o pulido con aire-polvo) y descontaminar la zona.
Fase 3: cirugía regenerativa
Cuando el defecto óseo tiene forma que permite regeneración (defectos verticales, en 2-3 paredes óseas), se colocan biomateriales (injertos, membranas, factores de crecimiento) para intentar recuperar hueso perdido.
Fase 4: extracción del implante
En casos muy avanzados, con pérdida ósea extensa, movilidad del implante o infección incontrolable, la única opción responsable es retirar el implante y planificar una nueva rehabilitación tras la cicatrización. Es el peor escenario, pero permite empezar de cero con un buen pronóstico si se corrigen los factores de riesgo.
Cómo prevenir la periimplantitis
La prevención es, con diferencia, lo más importante. Los implantes son una inversión importante y cuidarlos evita todos los problemas anteriores.
Higiene diaria específica
- Cepillado 2-3 veces al día con especial atención a la zona del implante
- Cepillos interproximales (de un tamaño adecuado para el espacio entre implantes/dientes) todos los días
- Hilo dental o Super Floss bajo prótesis sobre implantes
- Irrigador bucal como complemento (muy útil bajo All-on-4 o puentes sobre implantes)
- Colutorio sin alcohol antibacteriano si tu dentista lo recomienda
Mantenimiento profesional
- Limpieza profesional cada 6 meses (o cada 3-4 en pacientes con factores de riesgo)
- Radiografía periapical de control anual del implante
- Sondaje periimplantario en cada revisión
Control de factores de riesgo
- Dejar de fumar es la medida más rentable
- Controlar diabetes, hipertensión y otras enfermedades sistémicas
- Tratamiento del bruxismo con férula de descarga si existe
Diseño protésico adecuado
- Prótesis atornilladas siempre que sea técnicamente posible (mejor que cementadas)
- Diseño de la prótesis que permita el paso de cepillos interproximales
- Ajuste oclusal correcto para evitar sobrecarga
Buena planificación implantológica
- Colocación con planificación digital y cirugía guiada
- Suficiente hueso alrededor del implante
- Distancia adecuada entre implantes
- Selección del implante correcto para cada zona
Señales de alerta que no debes ignorar
- Sangrado al cepillar la zona del implante
- Encía roja o hinchada alrededor del implante
- Retracción visible de la encía
- Sensación de mal sabor o mal aliento localizado
- Movilidad, aunque sea muy ligera, del implante
- Molestias al masticar sobre el implante
- Pus en la zona
Cualquiera de estas señales debe motivar una consulta con tu dentista en menos de una semana.
Tu primera consulta es gratuita
Si tienes implantes y hace más de un año que no te haces una revisión, es buen momento para pedir cita. La periimplantitis avanza en silencio y detectarla a tiempo marca la diferencia entre una sesión de mantenimiento y perder el implante.
En Smilelife hacemos revisiones específicas de implantes con sondaje periimplantario, radiografía de control y valoración de la higiene, y te damos un plan de mantenimiento personalizado.
Pide tu primera consulta gratuita en Madrid (Calle Platerías, 3) o Fuenlabrada (Calle Móstoles, 39). Cuidar tus implantes es proteger la inversión que hiciste en tu sonrisa.